LAS CAPITULACIONES MATRIMONIALES

Las capitulaciones matrimoniales son un negocio jurídico basado en una declaración de voluntad de los cónyuges dirigida a producir efectos jurídicos. Tiene por objeto la regulación de los intereses patrimoniales de los cónyuges o los que van a serlo.
Consta de carácter institucional pues diseña el régimen económico matrimonial de las personas que son cónyuges (si se trata de modificar o sustituir dicho régimen) o van a serlo. Resulta imprescindible el otorgamiento de las capitulaciones por los cónyuges, es decir, es un acto personalísimo.

Las capitulaciones matrimoniales pueden otorgarse con anterioridad o con posterioridad a la celebración del matrimonio, ahora bien, las otorgadas antes del matrimonio quedan subordinadas en cuanto a eficacia a la celebración de dicho acto (artículo 1326 del Código Civil). Y tienen un plazo de caducidad de 1 año, de lo contrario, devienen ineficaces (artículo 1334 del Código Civil).

Según el artículo 1327 del Código Civil, las capitulaciones matrimoniales han de constar en escritura pública, teniendo esta efectos constitutivos, pues estamos ante un acto ad solemnitatem, o que implica que sin elevación a escritura pública, las capitulaciones matrimoniales devienen nulas, no sólo frente a terceros sino también inter partes.

En principio y con carácter general hay libertad de estipulación, sin embargo, consta de límites. Según el artículo 1328 del mismo cuerpo legal establece lo siguiente: “Será nula cualquier estipulación contraria a las Leyes o a las buenas costumbres o limitativa de la igualdad de derechos que corresponda a cada cónyuge”. Es decir, es nula cualquier estipulación que vulnere el principio constitucional de igualdad y de no discriminación.

Las capitulaciones matrimoniales tienen dos tipos de contenido: por un lado, un contenido típico dirigido a ordenar el régimen económico matrimonial y, por otro lado, un contenido atípico dirigido a ordenar otras disposiciones por razón del matrimonio. Ahora bien, si se declara nula una clausula de las capitulaciones de contenido típico, la nulidad sólo afecta a dicha clausula, teniendo el resto de disposiciones plena validez y eficacia.

Es importante que, según el artículo 1331 del Código Civil, a efectos de modificar o sustituir las capitulaciones matrimoniales concurran y comparezcan las personas que en su momento fueron otorgantes de tales capitulaciones.

En cuanto a la publicidad del régimen matrimonial, el artículo 1333 del Código Civil, establece que ha de inscribirse en el Registro Civil. Si las capitulaciones afectasen a bienes inmuebles, tendrá constancia el Registro de la Propiedad. Incluso, si las personas que son cónyuges o van serlo fueren comerciantes habrá de inscribirse en el Registro Mercantil.

Y por último, habría que mencionar que, según el artículo 1335 del Código Civil, los terceros de buena fe no podrán ser perjudicados por la nulidad de las capitulaciones, siempre que aquellos tuvieran plena confianza en la total validez de dichas capitulaciones.

 

Pedro José Delgado Lanzas, Vicepresidente de Bajo la Toga.

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