¿Qué es la Mediación?

“Mediar es el arte de promover acuerdos y el mediador es aquel que se encuentra a medio camino de los participantes facilitando el intercambio de información, reduciendo la hostilidad y ayudando a comprender las necesidades e intereses propios y del otro”

Ilustración obtenida en mediadoresinterculturales.blogspot.com

La mediación es tan antigua en nuestra sociedad como es el concepto de conflicto sin embargo el concepto de mediación como un mecanismo de resolución de conflictos ligado al ámbito judicial es bastante reciente. Éste surgió en los años 70, cuando un conjunto de expertos críticos resaltaron la necesidad de constituir una alternativa judicial al “arbitraje” ejercido por el juez el cual está encaminado a zanjar los conflictos desde una posición legal y no racional. Irrumpió como una crítica al sistema judicial americano debida a la lentitud y colapso de la administración de justicia a causa de un aumento de procedimientos. Debido a esto y a la creencia en la incapacidad del sistema de poder de la época, se incrementa el interés por buscar otras vías a la hora de resolver conflictos fomentando así la introducción de la mediación a nivel socio-cultural.

En primer lugar, es necesario diferenciar entre las dos corrientes que se relacionan con la mediación. Por un lado, tenemos la corriente norteamericana que se centra en una resolución de conflictos entre diferencias y se vincula directamente con la tradición mercantil norteamericana; donde los problemas de entendimiento que se ocasionaban en los negocios se resolvían de manera participativa. Por otro lado, podemos encontrar la corriente europea que mantiene que la mediación debe ser una regulación constante de las interacciones de las partes cuyo enfoque apunta mayormente a aspectos jurídicos y legales.

En nuestro país la historia de la mediación tiene como precedente más remoto el Tribunal de Aguas de Valencia (1239) y, años después, el sistema de Cooperativas Agrarias. Por fortuna se ha empezado a ver la mediación como un sistema para resolver conflictos de una forma útil, eficaz y distinta del proceso judicial o la vía arbitral. De esta forma podemos situar los primeros servicios de mediación basados en la negociación cooperativa y en los intereses de las partes a partir de finales de los años ochenta. Dentro de un marco que considera un concepto novedoso e internacional de justicia conocido como “justicia restaurativa”. A día de hoy, en nuestro país, se puede decir que prácticamente todas las Comunidades Autónomas brindan servicios de mediación, convirtiéndose además en un componente complementario y necesario de nuestro sistema de Administración de Justicia y de los Tribunales.

En los últimos años ha surgido un nuevo paradigma relacionado con la interacción entre las personas en un ámbito más familiar y social pues esto nos exige una forma más negociada y democrática de resolver los conflictos. Que en la actualidad se produzcan un mayor número de rupturas matrimoniales o se estén produciendo nuevos modelos familiares, son algunas de las razones que motivan a las personas a encontrar nuevas vías de resolución de conflictos aparte de lo que aporta el Poder Judicial. Antiguamente, en la mayoría de los conflictos entre las partes existe un pensamiento de pérdidas/ganancias. En los casos de separación o divorcio que presentan ese tipo de pensamiento, la primera solución que ven es recurrir al sistema legal a través de los abogados. Esto produce que las diferencias entre los progenitores queden remarcadas, produciendo que el conflicto sea más persistente en el tiempo a la par que deteriora la relación entre ellos y siendo el mayor perjudicado los hijos del matrimonio. (Muñoz, 2005)

Debido a esto, la mediación, concretamente la mediación familiar, aparece como una solución a este tipo de problemas inculcando en los padres una cultura del consenso, del acuerdo mutuo, ya que en ellos recae la responsabilidad de proporcionarles el mayor bienestar posible a sus hijos. ( Navarro, 2002). La mediación familiar, consiste en uno de los múltiples ámbitos de aplicación de la mediación. Esta tiene como principios fundamentales la voluntariedad de participación de los sujetos, la transparencia de intenciones de las partes implicadas y el respeto mutuo entre los integrantes de la mediación. Teniendo como objetivo la resolución de conflictos que ocurren dentro de un sistema familiar. Los problemas más destacados en los que se suele utilizar la mediación familiar, están relacionados con problemas de convivencia, de protección de menores y en casos de separación o divorcio de la pareja. (García-Longoría, 2004)

Con respecto a la protección del menor, la mediación familiar actuaría definiendo los recursos necesarios que el menor necesitaría, las condiciones que deben darse para que el niño pueda volver al hogar, la atención que el menor requiere e instruyendo a los progenitores en la resolución de conflictos mediante respuestas no violentas. En todo caso lo primordial sería la seguridad y el bienestar del menor.

La estrategia de la que se sirve la mediación familiar para llevar a cabo dichas intervenciones son las de establecer un soporte de confianza tanto en el mediador cómo entre las partes. También la de recabar toda la información aportada por las partes, con el fin de poder utilizarla para diseñar un camino que acerque los extremos a una situación favorable para ellos. A partir de esa información recabada, se reformula una serie de opciones o alternativas para poder resolver esos temas que crean el conflicto, ayudándoles a mostrarles aquellos puntos en los que se encuentran en desacuerdo y las diferentes maneras posibles de poder resolverlos. (Marlow, 1999). Tras haber mostrado aquellos puntos de desacuerdos y de posibles soluciones a estos, se llega a un proceso de negociación, en el que el mediador estimulará la comunicación entre las partes y les guiará en las tomas de decisiones, hasta que ellos mismos lleguen a un acuerdo. Por último el mediador se ha de asegurar de que todos los acuerdos a los que han llegado ambas partes están claro, y que ambas partes del conflicto los aceptan.

Todas estas estrategias utilizadas en la mediación familiar, persiguen los objetivos de la reducción de la hostilidad entre las partes integrantes del conflicto y establecer una red de comunicación fluida entre ambos, que permita comprender las necesidades que cada uno tiene, intentar abastecer dichas necesidades y además conocer qué intenciones tiene cada una de las partes. Para así propiciar un ambiente más saludable a todo el entorno familiar, repercutiendo de forma positiva en el desarrollo de los menores y en la relación entre los progenitores. (García-Longoría, 2004). Como era de esperar, es en al ámbito familiar donde la mediación ha surgido con mayor fuerza ya que los conflictos en el derecho de la familia afectan de una manera singular a las condiciones de vida de los ciudadanos que se ven insertos en ellos. En cuanto al shock emocional que produce toda ruptura se ha demostrado que el protagonismo que el proceso de mediación otorga a los ciudadanos contribuye muy eficazmente a superar muchos de estos problemas socioemocionales por lo que es un grave error que el cauce habitual para procurar dar una solución a conflictos, como divorcios o la custodia de menores, sea la del litigio judicial de confrontación ante los tribunales. Esto supone un trauma vital de enorme trascendencia que condiciona toda su vida de forma muy negativa y que es generador de unos sentimientos de rencor y odio que perjudican gravemente a los hijos, a las propias personas que los generan, a sus economías y al desarrollo de sus vidas.

Es por todo lo anteriormente mencionado que la mediación se sitúa en el ámbito familiar como un instrumento útil para gestionar y pacificar este tipo de conflictos en búsqueda de una solución basada en la racionalización de lo que ha ocurrido y en la búsqueda común de superar lo acontecido de forma positiva. Además, se ha comprobado que es de suma eficacia cuando este recurso se ofrece vinculado al servicio público de la justicia, y se promueve su utilización desde la propia sede judicial, bien por el propio juez, por el fiscal o por el secretario judicial.

Colaborador:

Juan Francisco Navas Morales

Psicólogo y Emprendedor Social

CEO Apprendo Apps

Voluntario en Cruz Roja España

Enlace LinkedIn:

http://www.linkedin.com/in/JuanFrancisco-NavasMorales

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