LA CORRUPCIÓN SE ESTÁ VOLVIENDO CORRUPTA.

Quizá hoy sea el día en que venga a hablaros del tema más pavoroso. El título del artículo ya avanza que trataremos sobre un asunto que está a la orden de día. Quizá al día sí pero según muchos, a la orden no.

Imagen obtenida en http://www.corrupcio.gif

Sí volvemos la vista atrás, resulta difícil concretar cuáles fueron aquellos años donde empezaron a aparecer los primeros casos de corrupción, aquellos años en los que despertó la inseguridad del pueblo español en su políticos. Lo que no resulta tan complejo, es entender que tal promoción fue, cómo no, gracias a la divulgación de los medios de comunicación y, a que el dinero que los políticos ‘robaban’ venía de todos los españoles que, por entonces, sufrían el pico de la caótica crisis económica.

Hoy vengo a hablaros, precisamente, de estos dos fenómenos: ‘MEDIOS DE COMUNICACIÓN’ Y ‘ROBAR’.

Hace tiempo que no creo en los medios de comunicación. Ni en unos ni en otros. Todos buscan la crítica fácil, analizan los casos con pinzas e introducen cualquier asunto con títulos que pueden inducir al error o engaño. Conocemos unos cuantos casos de corrupción, que están en boca de tantos. Así lo ha querido la prensa, así lo ha querido el pueblo. Por lo que veo innecesario detallar una lista con cada uno de ellos. Para los que conocemos el mundo del derecho, sabemos que no se puede criticar o valorar una decisión judicial sin antes hacer un minucioso estudio del expediente y, además, leer detenidamente la resolución, que como también sabemos, algunas sentencias vienen en judicialés y ni leyendo punto por punto la comprendemos. Sin embargo, los periodistas si pueden analizar y criticar cualquier caso a pesar de no tener conocimiento. Me vais a perdonar que sea tan brusco pero no entiendo como pueden imputar a un reo cuando tan solo está siendo investigado y no existe sentencia condenatoria alguna. ¿Dónde queda la presunción de inocencia?

Un procedimiento judicial puede durar meses o, incluso, años. El problema viene cuando los medios de comunicación condenan como corrupto al político de turno sin haberse estudiado el caso. Entiendo que se vulnera el derecho a la intimidad por sus cuatro costados. A mi no me importa que se apellide, López, García o Urdangarín. Cuando un procedimiento está en juego, la presunción de inocencia es igual para todos, porque todos somos iguales ante la ley. Porque cuando un marido es investigado por malos tratos, no se le ‘insulta’ hasta que sale sentencia condenatoria, mientras tanto existe un 50% de posibilidades de que sea una denuncia falsa por parte de la señora.

Mi pregunta entonces es la siguiente, ¿por qué si es la Infanta o Urdangarín, o el político de turno, olvidamos la presunción de inocencia, y a la primera imagen en el telediario, le tachamos y amasacramos con insultos como ‘ladrón’ o ‘chorizo’ sin esperar a que se dicte sentencia?

Lo peor de todo no es este defecto procesal de la presunción de inocencia. Lo verdaderamente insoportable, es que se dude sobre la profesionalidad de nuestros jueces o magitrados. Yo soy el primero que deseo ver desaparecer los aforamientos, considero que se trata del mayor privilegio en cuanto a justicia se refiere. Pero no olvidemos que, por ejemplo Urdangarín, no es aforado, es juzgado, por tanto, por un profesional que se ha tirado sus años estudiando y preparando una de las oposiciones mas duras de este país. Para que luego, los ciudadanos de su mismo país, lo critiquen, lo evaluén y lo tachen de imparcial. Lo más horrible es que los propios juristas empiezan a adoptar esta postura. Se cuestiona la honradez de un profesional que ha dedicado parte de su vida para conseguir un asiento en el tribunal. Para mí, estas personas se merecen Respeto, con mayúscula.

Y como ya he mencionado anteriormente, el origen del problema está en los medios de comunicación que manipulan la mente de los que desconocen y generan odio hacía los que se conocen.

“Los políticos son unos ‘chorizos’ porque todos ‘roban’ ”.

Dejando atrás los estereotipos y sus generalidades. Analicemos ese tipo delictivo que está en boca de muchos. El robo.

Robar, según nuestro código penal, consiste en los que, con ánimo de lucro, se apoderaren de las cosas muebles ajenas empleando fuerza en las cosas para acceder o abandonar el lugar donde éstas se encuentran o violencia o intimidación en las personas, sea al cometer el delito, para proteger la huida, o sobre los que acudiesen en auxilio de la víctima o que le persiguieren. O bueno, mejor dicho, hurto: el que, con ánimo de lucro, tomare las cosas muebles ajenas sin la voluntad de su dueño. En el caso de los corruptos no es robar o hurtar precisamente lo que hacen.

Teniendo en cuenta lo citado en el párrafo anterior, debemos tener en cuenta que los corruptos no ‘roban’, o sí, pero no exactamente. Este matiz es importante, porque para imputar un delito a un reo es necesario que se cumplan todos los elementos tipo, ya sean objetivos, subjetivo, circunstanciales, etc… Pero no voy a entrar en la parrafada jurídica de clase de derecho procesal en la universidad. Esto ya deberíamos saberlo, o no.

Entonces, para poder condenar finalmente a una persona que está siendo investigada es necesario, como ya he dicho, la suma de todos los elemento del tipo delictivo. ¿Qué tipo delictivo es el relevante para los corruptos? Desde luego el robo no, o sí.

Se entiende por corrupción la acción o inacción de una o varias personas que manipulan los medios públicos en beneficio propio y/o ajeno, tergiversando los fines del mismo en perjuicio del conjunto de la ciudadanía a la que debían servir y beneficiar.

El Sr. Urdangarín fue imputado por un concurso de delitos. Es decir, que se le investiga por la supuesta comisión de varios hechos delictivos (delitos de prevaricación, malversación, fraude, tráfico de influencias y dos delitos fiscales). Aunque la Fiscalía pedía para él 19 años y medio, se han quedado en 6 años). Ahora habrá que esperar hasta que se dicte sentencia en el TS para ratificar.

“La justicia no es igual para todos”

6 años parecen pocos cuando se trata de un chorizo como Urdangarín, pero así lo ha establecido el Magistrado y, queramos o no, es quien interpreta la norma. Sabemos que los jueces cada vez más pueden ser considerados creadores de derecho, porque al juez de primera instancia ya no le vale la jurisprudencia del TS, ahora él también quiere decidir y condenar, o no.

Existe injusticia, o más bien, justicia material, en todos los casos, de Lugo a Murcia y de Barcelona a Cádiz. Muchos serán los abogados que se han topado con alguna sentencia de copia y pega, sobre un pleito ganado, y que en el último momento se ha perdido. Y su cliente no era Urdangarín, era Paquito el de los palotes.

Por tanto, es muy fácil criticar a un profesional que ha dedicado largos años de estudio para estar ahí, desconfiar en la justicia, y confiar en Vicente Vallés, Matias Prats u otros, aun desconociendo por completo la complejidad del derecho, la abogacía y su justicia, o injusticia. Recuerdo hace unos días, en un telediario, un titular que decía lo siguiente: “Iñaki Urdangarín queda en libertad”, y claro, hablando con mi madre, podréis imaginar, diciendo que la justicia es una vergüenza y que es imposible entender como un chorizo como ese podía quedar en libertad. Dos días antes se había hecho publica la sentencia de la Audiencia de Palma donde se condenaba al susodicho a 6 años de prisión. ¿Cómo es esto posible? Muy sencillo, lo que el magistrado venía a manifestar era que el no se concedía como medida cautela la libertad bajo fianza, o la prisión preventiva, ya que el Sr. Urdangarín  no muestra interés por escapar de nuestro país y descaparecer, ya que su centro de interés social y económico se encuentra en España. Por tanto, tuve que explicarle a mi madre, como podía ser a muchos otros como ella, que se trataba de una medida cautelar, y por tanto, el ‘chorizo’ como dicen algunos, estará en liberta sin fianza hasta que se dicte sentencia por el TS. Que nada tiene que ver con lo que se pretendía decir en el titular. Aunque, consiguieron lo que pretenden. Crear morbo y conflicto.

Y para concluir, pido que no se me mal interprete, que de igual manera, yo también desconfió en la subjetividad de la justicia y, en el hombre de negro que interpreta la ley como considera oportuno. Pero desconfío desde un caso humilde a un caso menos humilde como el de los corruptos.

Desconfío de los medios de comunicación totalmente, porque si algo tengo claro están consiguiendo que; la corrupción se está volviendo corrupta.

#MANIPULACIÓNMEDIÁTICA

Oscar J. Labella

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s