Erase una vez… el delito de sedición, otro de rebelión, y un tal artículo 155 de la Constitución.

Durante los últimos meses se ha estado hablando del delito de sedición, o incluso de rebelión. Además, de mencionarse un tal art. 155 de la Constitución. Pero, ¿realmente cuántas personas se han detenido a leer atentamente estos preceptos legales?

Imagen obtenida en http://www.abc.es

En primer lugar, el reiterado Delito de Sedición se recoge en el artículo 544 y siguientes del Código Penal, en los que nos adelanta que son reos de sedición los que se alcen pública y tumultuariamente para impedir, por la fuerza o fuera de las vías legales, la aplicación de las Leyes o a cualquier autoridad, corporación oficial o funcionario público, el legítimo ejercicio de sus funciones o el cumplimiento de sus acuerdos, o de las resoluciones administrativas o judiciales. Este ilícito puede conllevar la pena de prisión de ocho a diez años. Y si fueran personas constituidas en autoridad la de diez a quince años, como es el caso que nos ocupa con la imputación de los presidentes de la Assemblea Nacional Catalana (ANC) y Òmnium Cultural, Jordi Sànchez y Jordi Cuixart. También están acusados de este delito el mayor de los Mossos, Josep Lluís Trapero, y la intendente Teresa Laplana.

Se debe tener en cuenta que la provocación, la conspiración y la proposición para la sedición también pueden ser castigadas aunque con las penas inferiores en uno o dos grados a las respectivamente previstas. El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, y su Govern se han librado hasta ahora. El Tribunal Superior de Justícia de Catalunya (TSJC) les investiga pero por los delitos de desobediencia, prevaricación y malversación de fondos públicos en relación con los preparativos del referéndum unilateral del 1 de octubre.

Por otro lado, en caso de pasar de castaño a oscuro, cuándo el delito de sedición queda pequeño, se aplica el Delito de Rebelión del artículo 472 y siguientes del Código Penal que castiga a quienes se levanten violenta y públicamente para, entre otros objetivos, derogar, suspender o modificar total o parcialmente la Constitución o declarar la independencia de una parte del territorio español. Los jefes de esta acción se pueden enfrentar a penas de entre 15 y 25 años de prisión. Por consiguiente, si la independencia se declara de forma efectiva, podríamos estar hablando de Rebelión

Y la siguiente pregunta sería, ¿Qué órgano judicial es el competente para conocer el caso? La respuesta es baladí ya que si se aplica el art. 155 CE, se cesan los poderes políticos del gobierno catalán y por consiguiente, dejarían de ser Aforados. En este caso, el procedimiento judicial se tramitaría por la Audiencia Nacional. Si hacemos caso omiso al cese de sus funciones, o concretamos la competencia del órgano judicial en el momento en el que se cometió el delito (anterior a la aplicación del art. 155 CE) debería hacerse cargo del asunto el alto tribunal catalán o el Tribunal Supremo.

Pero, ¿de qué trata este ansiado artículo 155 CE? Pues dice lo siguiente: si una Comunidad Autónoma no cumpliere las obligaciones que la Constitución u otras leyes le impongan, o actuare de forma que atente gravemente al interés general de España, el Gobierno, previo requerimiento al Presidente de la Comunidad Autónoma podrá adoptar las medidas necesarias para obligar a aquélla al cumplimiento forzoso de dichas obligaciones o para la protección del mencionado interés general.

¿Y bien? Con este artículo podríamos decir que el gobierno quedaría respaldado ante cualquier iniciativa que lleven a cabo. Pero ¿qué quiere decir con: podrá adoptar las medidas necesaria? ¿Acaso no hicieron todo lo posible por acabar con el Refendum 1-O? Sin embargo, por entonces nadie conocía el aclamado art. 155. Obviamente, después de declarar la independencia en Cataluña y su rápida suspensión, el gobierno, y en general los ciudadanos se han venido arriba. La realidad es que el artículo 155 nunca antes había sido impuesto. Es decir, que nadie sabe cuáles serían las consecuencias que podría acarrear. Ahora se está hablando de cesar las funciones del gobierno catalán. Y mi pregunta es, ¿Ésta es la solución? Bajo mi punto de vista, volverán a cometer el mismo error que el 1-O. La fuerza política del gobierno central contra la presión social que acecha en las calles de Cataluña. Seguramente no sean la mayoría pero tampoco son cuatro gatos.  Y con estas medidas seguimos tachándolos de enemigos. Dibujando un panorama de nosotros y ellos. En definitiva, este artículo conlleva mayor agitación social.

Esperemos que se lleven a cabo las elecciones dentro de los 6 meses que se han concedido al gobierno catalán y al menos de este modo, el pueblo catalán pueda hacer valer el significado de la democracia. Llámalo referéndum, consulta, elecciones… en cualquier caso, significa lo mismo: Derecho a ser escuchados y poder decidir.

Óscar J. Labella

Anuncios

One thought on “Erase una vez… el delito de sedición, otro de rebelión, y un tal artículo 155 de la Constitución.

  1. Que dos partidos que apenas suman el 21% del Parlament (y contando que hablo del PSC, no del Psoe) decidan, desde Madrid, que los resultados de las últimas elecciones catalanas y decididos por los catalanes, deban ser arrumbados así, por la cara, es otra demostración del nivel de democracia de este país.

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s