La “manada” de incompetentes que son los legisladores

Llevaba meses sin saber muy bien que escribir, entre el trabajo que se acumula en el escritorio y la impotencia de ver cada día noticias tan lamentables que me ponen de los nervios. Pero lo de hoy ya es demasiado y necesito escribiros para poder desahogarme.

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En primer lugar, me gustaría decir que nunca he puesto, ni pondré, en tela de juicio la labor de nuestros tribunales, pues considero que si hay algún problema es que la justicia no deja de ser tan subjetiva como personas lean este artículo. Por eso mismo, otorgo a los magistrados que han dictado la sentencia contra “la manada” su derecho a la presunción de inocencia, y considero que no han hecho más que cumplir con su labor impuesta en el art. 117 CE de “juzgar y hacer ejecutar lo juzgado”. Pero recuerden: los jueces interpretan las leyes pero no pueden ir más allá de lo que pone en el tenor literal del mismo.

Y es que, bajo mi punto de vista, el problema no son los jueces como muchos creen, sino la deficiente labor del legislador a la hora de hacer leyes y configurar sus artículos. Un ejemplo claro y reciente es la redacción del artículo 31 bis del CP por el que se introduce el sistema de responsabilidad penal de las personas jurídicas y que ha conseguido poner en jaque mate los principios generales del derecho penal, siendo un artículo vacío de contenido y de difícil interpretación. A mi modo de ver, el legislador ha dicho: ahí tenéis juristas, ahora os la apañáis como podáis.

Pues algo parecido ha pasado hoy con el caso de “la manada”. Los magistrados han sido coherentes con su decisión y condenar a estos jóvenes por delito de abuso sexual, con 9 años de prisión, ya que en derecho penal, para poder condenar a una persona por cierto delito tienen que darse todos los elementos del tipo. Si falta alguno, no hay delito, o no del todo (reducción de la pena).

En el caso de agresión sexual nuestro código penal dice en su art. 178, que será condenado  “el que atentare contra la libertad sexual de otra persona, utilizando violencia o intimidación, será castigado como responsable de agresión sexual con la pena de prisión de uno a cinco años”.

Como podemos comprobar, el elemento de este tipo penal es la utilización de violencia e intimidación. La violencia está clara, pero ahora bien, ¿qué entendemos por intimidación? o mejor dicho, ¿que entienden los jueces por intimidación?

No lo sabemos, lo que si sabemos es que en el caso de “la manada” para los magistrados competentes no lo hicieron usando la intimidad.

Pasemos al delito de abuso sexual:  “el que, sin violencia o intimidación y sin que medie consentimiento, realizare actos que atenten contra la libertad o indemnidad sexual de otra persona, será castigado, como responsable de abuso sexual, con la pena de prisión de uno a tres años o multa de dieciocho a veinticuatro meses.

A los efectos del apartado anterior, se consideran abusos sexuales no consentidos los que se ejecuten sobre personas que se hallen privadas de sentido o de cuyo trastorno mental se abusare, así como los que se cometan anulando la voluntad de la víctima mediante el uso de fármacos, drogas o cualquier otra sustancia natural o química idónea a tal efecto.

No he tenido acceso a las diligencias del proceso penal, pero si atendemos a este último párrafo, la joven abusada tenía mermada su capacidad intelectual y volitiva y estaba supuestamente (como ya he dicho no he visto las pruebas) bajo los efectos del alcohol o drogas, de modo que no dio su consentimiento. Como vemos, se cumple los elementos del tipo: no consentido y se hallaba privada de sentido.

Podríamos decir que como no estaba en condiciones ni tan siquiera de poder defenderse, “la manada” no tuvo que hacer uso de la fuerza y por lo tanto deben ser condenados por el abuso sexual y no agresión.

A mi esto último me indigna. Me pregunto, ¿qué pretendía el legislador con esto? ¿Acaso interpreta que al estar bajo los efectos de las drogas y no ser consciente de nada, la mujer violada no sufre de igual manera que otra que se encuentra en su plena consciencia? ¿por esto mismo supone menos pena? Otra explicación no le encuentro.

De hecho, fijaros si es incoherente, que en el caso del homicidio y asesinato, se impone una mayor pena para aquel que se aproveche de una situación vulnerable de la víctima (por ejemplo asesinarla mientras duerme). Sin embargo, en las violaciones es lo contrario. Que alguien me lo explique porque o no puedo o no lo quiero entender.

Los 9 años vienen de aplicar la agravante de actuar en grupo y del Delito Continuado. Esto último tampoco lo entiendo… me parece que esto lo han puesto por subir un poco la pena y así la gente no incendie definitivamente el juzgado.

Para mi, como jurista que hace pleno uso de su libertad de expresión, considero que estos jóvenes deberían ser condenador por un delito de agresión a la pena de 15 años de prisión en virtud del artículo 180 CP, ya que se hace en grupo y se aprovechan de ser un joven vulnerable, y además hacen uso de la intimidación, ¿qué como lo se? Solo hay que recordar que los jóvenes tuvieron la genial idea de grabarlo todo para después resarcirse y encima lo hicieron metiéndola en un portal.

Por todo ello, considero que asumir este precepto legal es un grave error, y por supuesto que el legislador debería modificarlo, es evidente que las penas que imponen son mínimas, y aunque no soy partidario de agravar las penas para prevenir el delito, si que soy jurista y me duele ver como el legislador se ríe de todos nosotros. Vaya manada de incompetentes…

 

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